Cómo acompañar a alguien con temor a las Jirafas

marzo 8, 2020 Por Fran

I

Para comenzar, sepa usted que el mar de palabras e ideas que se encuentra frente a usted en forma de texto, no pretende convertirse en una novela que cuente una historia maravillosa y original, que utilice la prosa para desarrollar una idea intrigante y presentar personajes complejos. Tampoco busca presentar el conjunto de un sinnúmero de relatos de extensión variable que muestren diferentes episodios o situaciones, reales o ficticias desarrolladas de forma rápida para mostrar un desenlace, ya sea esperado o sorpresivo, que genere una reacción en quien lee el escrito. Asimismo, no podría considerarse como un texto lírico que exponga los sentires más profundos de quien escribe este texto, ni mucho menos un escrito informativo que divulgue ciertos aspectos de un hecho o tema interesante, desarrollando las ideas con certeza y sin dar lugar a subjetividades o interpretaciones personales.
Para ser sincera respecto a lo que pretenden estos párrafos, puedo decirle que ni siquiera quien los escribe sabe cómo clasificarlo o que objetivo persigue al escribir cientos de palabras en un procesador de texto, siguiendo un hilo de ideas que llegan a sí de forma repentina y sin un orden evidente. Sin embargo, de una cosa si estoy segura, quien escribe estas líneas solo busca mostrar una pequeña parte de su mundo interior, de sus aficiones y gustos, ideas y emociones, sueños, esperanzas y temores.
A pesar de la intención que presenta el escrito que tiene frente a usted, surgirá en su persona la duda respecto al nombre del mismo, porque… ¿qué objetivo puede tener el saber cómo acompañar a alguien con temor a las jirafas?. Para eliminar toda duda o interrogante, le sugiero que piense que, no solo quien escribe esto es una persona con temor a los mamíferos artiodáctilos, sino que dicha persona puede ser un individuo cualquiera. Un ser similar o quizá totalmente diferente a usted; podría tratarse incluso de usted mismo o de alguien muy cercano a su persona, así como de algún desconocido que transita o deambula por paisajes lejanos y desconocidos, inimaginables para usted, o incluso iguales a los que usted suele visitar.
De cualquier forma y sin importar quién es aquella persona temerosa de estos esbeltos animales de largo cuello, usted ha decidido compartir con ella aspectos elementales o insignificantes de la cotidianeidad de la vida humana, acompañándola por periodos extensos o efímeros de tiempo, bajo contextos variables y en situaciones impredecibles. Convirtiéndola así, en su propia persona con temor a las jirafas.
Debe considerar que en las últimas palabras que usted acaba de leer, se encuentra el verdadero sentido de todo el texto que fluirá a partir de estas líneas, pues, ¿cómo puede saber usted de qué manera acompañar a su temerosa persona si ni siquiera la ha reconocido y distinguido de quienes la rodean?, como respuesta a dicha pregunta, le sugiero considerar el siguiente texto como una guía, un instrumento que le permita conocer y distinguir ciertas características de dicha persona, así como comprender de qué formas puede acompañarla y compartir un espacio de tiempo con ella, respetando cada uno de los extraños temores, repentinas tristezas, complejos enojos y permanentes alegrías que pueda experimentar.
Finalmente, y considerando mi posición como quien escribe este texto, me tomaré la libertad de darle un consejo preliminar, solo observe y revise cada una de las características y peculiaridades que su persona con temor a las jirafas pueda tener, pues quizá de alguna forma, esa persona es solo un ser común y corriente que posee las infinitas y complejas singularidades que cualquier persona tiene. Y que gracias a ello, es única e incomparable a otra persona que viva los mismos temores.